Mejor un Juego Estratégico que un Taller.

Victory Game, es una sesión que permite alinear un equipo de trabajo en torno a lo que deben decir, pensar y hacer alrededor de sus clientes o cualquier audiencia clave, jugar para crear un acuerdo medible.


¿A usted lo han invitado a un taller estratégico?, aunque su respuesta sea negativa me tomaré un primer momento para describirle las razones que me llevaron a crear una metodología llamada Victory Game, y probarla por media década en diferentes tipos de sesiones, todo empezó con una frustración, o varias.

Tras una década como creativo y otra como estratega, encontré en pocas oportunidades sesiones guiadas, muchas veces invitado a “talleres”, sesiones de trabajo encumbradas como “Workshops”, tratando que con anglicismos se diese cierto status a la misma:


Me encontré gente sentada en una sala mirando la proyección de formatos a media luz, mientras alguien los diligenciaba conforme otros le dictaban

  • Me encontré dos y tres horas fulminantes con presentaciones magistrales para meter en un día: meses o años de información

  • Me encontré algarabías no direccionadas

  • Me encontré jornadas extensas y rápidamente concluidas sin siquiera reflexionar al cierre

Me encontré esa apatía en Ciudad de Panamá, Miami, Dubai, Londres, Medellín y Bogotá, algunos de los supuestos talleres tenían ya la respuesta escrita antes de que los participantes dijeran algo, como si solamente necesitaran a la gente para la foto.



¿Pero qué cosa es un taller?


Un “Taller” es el inicio de una respuesta, apenas el compromiso inicial, es una sesión de trabajo colaborativo de tipo estratégico, al igual que la estrategia misma, es una construcción social, un punto de encuentro, un espacio donde opiniones contrarias construyen rutas para elegir un futuro y no simplemente reaccionar al presente. En un taller se elaboran definiciones y compromisos, se establece un canon.


Cuando le dicen taller estratégico a cualquier reunión, lo mejor era crear un nuevo estándar: Una Cultura Estratégica de Juego



El juego demanda gente que quiera jugar, una sesión de juego estratégico entonces tendrá

  • Jugadores de alto desempeño que quieran darlo todo

  • Un tomador de decisión que estará al inicio y final con el equipo, sintiéndose Coautor de la(s) propuesta(s)

  • Equipos con “direcciones de área” atentas a que lo que se juegue sea verdaderamente implementado, pues el trofeo es ese, no la foto

  • Colaboradores fanáticos, llevando seguimiento de las propuestas, los puntos de los indicadores que les permitirán iterar

  • Organizaciones que dejen de reaccionar a lo que pasará las próximas semanas, y generen continuas discusiones sobre los posibles escenarios que enfrentarán y la contraofensiva a activar en cada una.

El origen.


Una década en una escuela militar sembró en mí un profundo interés por la máquina humana que conformamos decenas, cientos y miles de nosotros, desde las formaciones con la que los ejércitos Romanos enfrentaban a los bárbaros, hasta las estratagemas de la Segunda Guerra Mundial. Me encontré hace una década con el concepto de Wargame: juegos que desde hace 300 años se expandieron en Europa, H.G. Wells reseñó incluso un manual sobre su hobby; pero el tema maduró como una plataforma de aprendizaje, instituciones com la US Naval War College fortalecen a sus oficiales e instituciones académicas profundizan en el Business Wargaming.

Pero la teoría es eso, teoría, sin la interacción humana, el fortalecimiento de las habilidades de negociación, la capacidad para contar historias y convertirlas en una herramienta, sin empatía ni la apertura a ser mentores de quienes lo piden… no hay juego, y si no se implementa ni se mide lo que se implementa… no hay juego estratégico.

¿Cómo se juega un Victory Game?



Se juega simple, lo complejo es para el facilitador y los líderes de la organización pero de ello hablaremos más adelante. el juego es para jugarse durante unas horas, lo mismo que le tomaría al equipo jugar una partida bien jugada de Monopoly®, RISK® o CATAN®, estando presentes y no en el celular, con interés de aceptar las reglas del juego y aprender algo del mismo. Se juega simple, se abre la caja, se distribuyen los tableros, se juega a tener un rol diferente al de todos los días gracias a la preparación y maestría que tenemos sobre nuestro quehacer o negocio, al conocimiento que tenemos del entorno y competidores, luego se cambia de mesa y se enfrenta la estrategia de otro equipo, retomando nuestro rol en la organización, debatiendo, dudando de nosotros mismos y escuchándonos.


¿Pero qué buscamos enfrentar?



La fragilidad de las empresas representada en la inacción de las personas, líderes que evalúan una y otra vez hasta sufrir de parálisis de análisis, colaboradores que se contagian de un miedo a actuar, a opinar y proponer, y finalmente una pequeña grieta que de forma silenciosa crece en la cultura, operaciones, experiencia de usuario y termina comunicándose en cada punto de contacto. La fragilidad se enfrenta poniéndose nerviosos, una vez está bien, pero enfrentarse varias veces al stress positivo genera que cada vez le tengamos menos miedo a la oscuridad.


Una Cultura Estratégica de Juego



Esa es la parte difícil que deben enfrentar los líderes. Necesitamos acordar quiénes somos cómo organización todos los días, repasar cuál es nuestra razón de ser como equipo, dónde estamos y adónde necesitamos llegar, establecer qué compromisos necesitamos para lograrlo, y qué cosas no, el avance sobre esos compromisos, la postura individual frente a ello. Entender al otro, ponernos en sus zapatos y convenir soluciones, eso es muy diferente a escribir la estrategia un día y dejarla tallada sobre piedra dentro de un cajón.

Es decir, una sesión de juego estratégico como Victory.Game, necesita una preparación de un par de semanas, y diferentes iteraciones para impregnar en la organización diferentes comportamientos que permitan que la estrategia vuelva impregnada de realidad. Aquí un decálogo para sembrar pequeños cambios desde hoy:



  • Permitir los Cuestionamientos sin temor a la disrupción

  • Sintetizar: más ideas y menos papel y diapositivas

  • Rodearse de expertos en la organización y no de escritorios y jerarquías

  • Mantener una apertura al Estrés Positivo

  • Promover una Cultura abierta a la implementación y experimentación (Xp)

  • Mantener apertura al error, tomar los errores como maestros

  • Identificar ágilmente el 10% de aciertos, medir para iterar

  • Ejecución e Iteración, Calle y Experiencia real documentadas

  • Juegue, haga de las sesiones una razón para que los participantes amen lo que hacen

  • Y finalmente, Encuentre de quien tomar y a quien ofrecer mentoría


Y es ese último punto el que diferencia la Victoria de sencillamente la búsqueda de “ganar, conquistar y derrotar” al otro, la victoria busca mejorar las condiciones de todos los jugadores participantes. Por eso Victory Game no es una metodología que esté enfocada solamente en compañías, sino en instituciones con audiencias y grupos de interés clave.


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